El Servicio
¡Hiciste bien, siervo bueno y fiel!

«No he venido a ser servido sino a servir»
Servir en un Retiro de Emaús es mucho más que “ayudar en la organización”. Es una forma de amar. Quien sirve lo hace desde la gratitud por lo que ha vivido y desde el deseo sincero de que otros puedan encontrarse con Jesús del mismo modo. No se trata de perfección, ni de estar “preparado”, sino de poner el corazón en las manos de Dios para que Él haga su obra.
Cada servidor llega con su historia, sus luces y sus heridas. En el equipo se aprende a caminar juntos, a escucharse, a respetar los ritmos y a cuidar cada detalle para que los caminantes vivan su propio encuentro con el Señor. Es un servicio escondido, alegre, lleno de sencillez. No se busca protagonismo: se busca que otros descubran la luz.
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— Diego Amaya
«Para mi ha sido la experiencia espiritual mas grande que he tenido en mi vida. Actualmente formo parte de una comunidad de hermanos que me acogen, me escuchan y me acompañan. El retiro de Emaús es un regalo, una oportunidad , un reencuentro con Jesús.»



